señOR BURGOS ABRIL:
hola।Hoy es un día muy importante। Me siento vacío। Bueno, tanto no। Tengo el estómago lleno de un líquido azul oscuro, que es imposible que sea más azul y más oscuro. Creo que dentro mis entrañas se ha instalado un agujero negro que absorbe la esperanza. Veo tan nublado el futuro cercano que la paz del presente la tengo multiplicada por el infinito negativo. He repasado mis libros, cuyo esqueleto fueron robados de casi todos los estamentos oficiales donde había trabajado, y no he encontrado antídoto alguno. Solo he visto inicios y más inicios. Ganas de empezar vidas con luna y bicicletas sin guardabarros. El “voy a…” era máximo común divisor de todos los párrafos existentes. Lo que escondía estos escritos detrás de la esperanza, era una tremenda despedida, un velatorio subterráneo que sería absorbido en época de sequía por mi gobierno anárquico। । Sí, mis diarios eran piezas de un rosario, que yo manoseaba como un ahorcado peina su soga para que no se pudra y así se mantenga efectiva…He bajado la soga del desván y la voy a utilizar para amarar la vida al pesebre de la muerte। ................................
Difunto, neno, publicanos algo que nos esta entrando mono de tu orden mental desordenado.
ResponderSuprimirPero no te limites a mostrarnos antiguayas guardadas en el baul de los recuerdos de tu disco duro.
Danos algo actual, algo puro, algo nuevo, nuevo de la hornada de finales de la lluviosa primavera del octavo año despues de la llegada del segundo milenio.
Vamos, unas fotinos de arboles deseosos de vivir en sus carnes el suplicio de nuestro siempre sonriente Señor Jesucristo, un desnudo grotesco de Supertabon, yo que se, danos argo...pero por favor, intenta que no haya que leer demasiado... que no somos tan cultos.
teneis razón
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